¿Quiénes somos?

La Casa 32 comenzó con una pregunta extraña para una marca de joyería:

¿Por qué algunos objetos nos acompañan toda la vida y representan tanto mientras otros terminan olvidados en un cajón?

La pregunta surgió desde la psicología, observando cómo las personas construyen significado. ¡¿Cómo una canción puede cambiar un estado de ánimo? ¿Cómo un aroma puede transportarnos años hacia atrás? Hay ciertos objetos que terminan convirtiéndose en símbolos de momentos que no queremos olvidar.

La respuesta: Nunca nos vinculamos realmente con los objetos. Nos vinculamos con lo que representan.

Esa búsqueda terminó llevándonos mucho más lejos de lo esperado. A mercados en Tailandia. A talleres familiares en Indonesia. A símbolos ancestrales presentes en India.

Sin importar el idioma, la religión o la cultura, las personas llevamos miles de años haciendo exactamente lo mismo: Asignando significado a los objetos. Un anillo para representar un vínculo. Un amuleto para proteger. Un regalo para decir aquello que a veces cuesta poner en palabras.

Con el tiempo incorporamos también la mirada antropológica para comprender cómo distintas culturas utilizan símbolos, aromas, música y objetos para acompañar los momentos importantes de la vida.

Lo que descubrimos fue que las joyas nunca han sido solamente adornos.

Siempre han sido herramientas de significado.

Por eso La Casa 32 no fue creada para vender joyas.

Fue creada para explorar todo aquello que ocurre alrededor de ellas. Los símbolos. Los regalos. Los rituales que asociamos a nuestra vida.

Por eso algunas de nuestras cajas incluyen canciones.

Otras incorporan ejercicios de escritura.

Otras utilizan aromas para ayudar a crear asociaciones emocionales.

Y todas comienzan con la misma idea: Los seres humanos recordamos mejor aquello que involucra nuestros sentidos.

Creemos que una joya puede ser hermosa.

Pero creemos que se vuelve inolvidable cuando se transforma en parte de una historia.

Esa es la búsqueda que sigue inspirando cada pieza que seleccionamos y cada experiencia que creamos.


Soy Liss, fundadora

  Palabras de la fundadora
 
"Nunca me interesaron las joyas por las joyas. Durante años trabajé observando cómo las personas intentan cambiar sus vidas.

Como psicóloga, vi que los grandes cambios no ocurren de golpe. Suelen comenzar con pequeños actos, pequeñas decisiones y pequeños recordatorios que repetimos una y otra vez. Rituales de la vida cotidiana. Y es ahí cuando un objeto deja de ser un objeto y comienza a representar algo importante para quien lo lleva.

Gracias por permitirnos acompañarte en tus celebraciones, tus nuevos comienzos, tus regalos y esos momentos que, por alguna razón, decidiste hacer especiales".

Gracias por ser parte de La Casa 32.

Nos alegra que estés aquí.

Con cariño,

 Liss, fundadora.
La Casa 32